Mostrando entradas con la etiqueta politica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta politica. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de noviembre de 2008

¡La madre que...!

Por si fueran pocas las injusticias que en esta época me han sumido en la desgracia, ahora resulta que José María Aznar quiere presidir el Real Madrid.



Tras esta primera reflexión al conocer la noticia, y probada la obsesión por reinventarse que caracteriza a esta santa casa y a sus parroquianos (que sólo comentan cuando hablo de sexo, dicho sea de paso), permítanme que hoy me pregunte cómo es posible que un hecho así me cabree tanto, máxime cuando no soy lo que se dice un fanático del balompié. ¿Por la imposibilidad práctica de ser del "equipo de Franco" y al tiempo votante del PSOE? No; tengo grandes amigos culés adscritos a esa derecha civilizada que ya triunfaba en Europa antes de que a Aznar le creciera el bigote, y a priori están tan cuerdos como yo. ¿Porque esto se hereda, y fue mi padre, obrero en su juventud, el que me transmitió su cortocircuitado merenguismo? Nah, digan lo que digan esto no es como la religión, aunque es verdad que, al igual que ésta, el fútbol ha destruido a miles de familias.

Pues igual va a ser por esto: el ex presidente pretende cambiar los estatutos del club para pasarse por el forro los 10 años de antigüedad exigibles a todos los candidatos, y para ello tiene últimamente a su yerno cena va, cena viene, con Florentino y con los directores de los principales medios deportivos. Créanme: a Alejandro Agag no se le puede juzgar por su cara; vale que le llamen "el abrepuertas", pero un tío capaz de sacarse esta foto siendo quien es, y que todos sonrían en ella, es algo más que eso:


Yo creo que es un Lord Sith, que tu mente nublar podría.

Según José Ramón de la Morena, “Cuando le explicaron que no podía presentarse porque no cumple con esos diez años continuos de socio en el club, Aznar contestó que a él le había hecho socio su padre cuando era niño, y hace cuatro años volvieron a darle de alta, pero para los efectos reglamentarios, el ex presidente sólo cumple cuatro años como socio del club con lo cual no puede presentarse a las próximas elecciones a la presidencia del Real Madrid. Aznar, frunció el ceño e hizo un gesto con la cabeza, malhumorado. Estos estatutos están mal, dijo”.

Pues nada, hombre, a cambiar. A cambiar los estatutos del Madrid para que este hombre se presente donde quiera; a cambiar la iluminación de los restaurantes a los que acude Rachida Dati, que luego todo son rumores, y a cambiar el código de la circulación, que a Aznar el vino, y el acento mejicano, le estimulan sobremanera antes de ponerse al volante.

Para ser justos, creo que este caballero español sufre el mismo extraño mal de lengua suelta que azota a todos los antiguos presidentes del gobierno una vez que abandonan el cargo. Ahora bien, en lo tocante al fútbol, de hacerse realidad tan espantosa hipótesis más me vale ir cogiendo número en el pabellón de esquizofrénicos del Asilo de Arkham, y con más razón en un territorio como Canarias, donde la gente es del Barça sólo para ir contra el Madrid, en consonancia con la mala fe excluyente y rastrera de los nacionalismos españoles. Comiéndome las uñas estoy.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Algo se mueve en la cámara

Lo estábais deseando, parroquianos. Noticia de alcance:

El pleno del Parlamento de Canarias manifestó hoy su rechazo a los ataques a la unidad de los canarios y a la dignidad de la isla de Gran Canaria y a las ideas xenófobas y a la incitación a la subversión del orden constitucional que, agrega, de forma reiterada defiende el editorial del periódico El Día.

En una manifestación institucional leída ante el pleno del Parlamento se indica que el estado de derecho garantiza que todas las opiniones y posiciones ideológicas se expresen libremente siempre que observen el respeto debido a las leyes y a la dignidad de las personas e instituciones.

Agrega que cualquier línea de opinión o actuación cuyo objetivo sea fomentar la división y colisión dentro de la sociedad canaria, trunca el camino decidido de una ciudadanía "que defiende la convivencia y el buen entendimiento entre los habitantes de las siete islas".

Sin embargo, agrega la declaración, recientemente se han producido una serie de opiniones descalificatorias, "amparadas en el insulto, la ofensa y xenófobas en muchos caos, que atentan contra la convivencia y el carácter conciliador".