viernes, 28 de noviembre de 2008

Multicines San Paul. Hoy: "Zeitgeist"


Pocas palabrejas extranjeras, aparte de las japonesas por su propia estructura, resumen con tan escasos caracteres un significado semántico, y pocas, también, con la misma belleza. En español no existe una palabra tan hermosa como la alemana zeitgeist, que literalmente significa "el espíritu de los tiempos".

Hacía mucho que quería incluir por aquí esta joya de la red, que quizá algunos ya hayáis visto, y por fin me animo a hacerlo este viernes, rogando a todo el mundo que se tome el tiempo necesario para verla completa, porque realmente merece la pena. Zeitgeist (la película) es un documental realizado en 2007, sin ánimo de lucro y con difusión exclusiva por Internet (mediante Google Video), que aborda las más que posibles estrategias reales y humanas, demasiado humanas, ocultas tras las creencias religiosas y las instituciones políticas y económicas de nuestro tiempo. El análisis, plagado de ejemplos, investigaciones y animaciones que hacen imposible el aburrimiento, se desbroza en cinco capítulos que sin duda definen nuestro propio zeitgeist: el cristianismo, los ataques del 11 de septiembre, la guerra contra el terrorismo, la Reserva Federal y el sistema financiero internacional.

Salvo alguna concesión especulativa al final, felizmente aún en el terreno de la conspiranoia, el resto del documental es sin duda un ejercicio sanísimo de pensamiento, que recomiendo encarecidamente y que me gustaría que generase debate entre mis habituales, por lo que os dejo todo el finde para verlo e intercambiar impresiones. Lo que no está en los escritos se declara hasta entonces cerrado por proyección. Shhhhh, que ya empieza:

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Tengo un fan en Málaga

Es una mina el Google Analytics. La herramienta espía que me permite conocer cuántos de vosotros estáis ahí, cada día, sosteniendo con vuestras visitas y vuestros ingeniosos comentarios lo que aparentemente no está en los escritos, arroja a veces estadísticas de lo más curiosas. Unas estadísticas que hoy -estáis de suerte- voy a permitiros compartir un ratejo. Pero antes, a ver, aduladme un poquito, venga:

¡Así, rediós, así la tiene Paul! ¡Así, rediós, así la tiene Paul!

Gracias. Pues a grandes rasgos, y sin perdernos en farragosos datos de promedios y tiempos de estancia en mi sitio, cabe destacar que:

1) Un día entró uno de Ciudad de Méjico y me leyó durante sólo un segundo.

2) Salvo error u omisión, Analytics confunde Santa Cruz con La Laguna, porque cifra en esta última ciudad la mayoría de mis visitas tinerfeñas, cosa harto improbable a no ser que sea la estrella de los cibercafés de por allá y todavía no me haya enterado.

3) Puesfíjate me sigue casi a diario desde Madrid, su Dios sabrá por qué.

4) En Barcelona, Huelva, Córdoba y León me visitaron una vez, y les gustaron tanto mis contenidos que desde entonces no han vuelto.

5) TENGO UN FAN EN MÁLAGA, que me lee día sí, día también, al que agradezco de corazón su secreta pertenencia a esta casa y mando un cordial saludo.

6) Y por cierto, me he enterado, por otras vías, de que al menos existe una fémina que se dedica a parar por aquí, así que ya os estáis atusando el flequillo con un lametón en la mano, y después comprobando vuestro aliento en la otra.

Fin. Y a disfrutar de esta entrada, porque puedo prometer y prometo que no habrá otra en la que meta tanto la lengua en el culo de mis lectores. Agur.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Capturando las estrellas


Hal Bregg regresa del espacio profundo tras una misión estelar que le mantiene, a él y a su equipo, más allá de la galaxia durante diez años. En virtud de la contracción del tiempo einsteniana, a su regreso han pasado ciento veintisiete años terrestres y todo ha cambiado. Las variaciones que la especie humana ha ejercido sobre sí misma, sus sociedades y su modo de vida, convierten a Bregg, con sus utopías y contradicciones de principios de siglo, en un anacronismo viviente, en otra lectura del "buen salvaje" que entreteje sus pensamientos con teorías y axiomas extinguidos mientras aprende, de nuevo, a preguntar en una tienda, desplazarse por la estación e incluso valerse en el cuarto de baño.

El libro era Retorno de las estrellas, y su autor el desaparecido Stanislaw Lem. No pretendo desvelaros el final, aunque sí traer a colación el aspecto más impactante -por la sencillez lúcida de su reflexión- de ese mundo imaginario, que pintaba tan feliz como el de Huxley al sustentarlo el autor de Solaris en la renuncia de la humanidad a lo que nos hace humanos.

Y es que la única concesión que Bregg terminaba haciendo a esta nueva Tierra, después de descubrir que los bebés eran tratados médicamente para eliminar sus impulsos violentos, o que la civilización del adulterio era posible con contratos anuales de vida en común (viva la ciencia ficción), era la de la imposición legal por el Estado de superar unos estudios para traer hijos al mundo. "Al principio me pareció inaudito", reflexionaba Bregg, aunque después terminaba admitiendo que la paradoja la teníamos aquí, en nuestro tiempo, ya que hoy no puede tomarse la mínima medida administrativa o despachar medicamentos sin años de formación, mientras que lo único que dejamos a la casualidad o la concupiscencia del momento es, precisamente, la procreación de hijos y el desarrollo de su mente.

Habría que ser muy necio para malinterpretar tan magnífica lectura especulativa, este aviso a navegantes de la vida. Lem nos animaba a preparar desde ya el mundo futuro, a capturar las estrellas de la evolución desde aquí abajo, para no tener tal vez que ir a buscarlas fuera. En fin, los que somos padres nos entendemos, ¿verdad?

domingo, 23 de noviembre de 2008

Santa Madonna


Hank Moody es adicto al sexo como lo sería yo si fuera rico y soltero. Ahora bien, una cosa es una cosa, y otra adorar el orgasmo como al propio Dios. ¿No?

Pues muy desfasado se nos va a quedar este argumento si se nos compara, una vez más, con los países nórdicos, que como en casi todo nos llevan un siglo de adelanto. ¿Están sentados? Bien, pues atención porque La Iglesia de la Virgen del Orgasmo está a punto de adquirir en Suecia el estatus de religión oficial, después de que un juez haya abierto un más que posible camino a los adoradores del placer hacia el registro que equiparará este culto con las demás confesiones religiosas. Si no lo había conseguido hasta ahora, fue por la oposición de los cristianos, huelga decirlo.

Que me apunten a este circo ya, que no sé por qué me da que no me va a exigir arrepentirme. Bastará con concluir que "Dios es orgasmo", como proclama su profeta, el artista uruguayo Carlos Bebeacua, quien decidió iniciar esta religión a raíz de una de sus obras -precisamente La Virgen del Orgasmo-, centro de una de las más descojonantes marimorenas que se recuerdan de la Expo de Sevilla 92 (según dicen, hasta tuvieron que intervenir las fuerzas del orden). ¿Alguno de mis parroquianos tuvo la oportunidad de ver in situ el inmoral engendro? Si lo hizo, por favor, remítame una foto con la mayor brevedad.

Cito, para terminar, a 20minutos.es: "La Iglesia del orgasmo cuenta con tres centenares de fieles entre Suecia, España y Latinoamérica, y en su nómina de sacerdotes sólo hay mujeres, que son las encargadas de interpretar el Catecismo del Orgasmo, sus sagradas escrituras. Durante las ceremonias degustan frutas, recitan versos, beben zumos y practican el sexo. Eso sí, aclara Bebeacua, esto último no es imprescindible".

Como no he encontrado fotos de la venerada imagen, insisto, pues pongo otra alegórica en la que también aparece una virgen. Pues claro que lo es, hombre, ¿no ven que todavía va al colegio?

miércoles, 19 de noviembre de 2008

¡La madre que...!

Por si fueran pocas las injusticias que en esta época me han sumido en la desgracia, ahora resulta que José María Aznar quiere presidir el Real Madrid.



Tras esta primera reflexión al conocer la noticia, y probada la obsesión por reinventarse que caracteriza a esta santa casa y a sus parroquianos (que sólo comentan cuando hablo de sexo, dicho sea de paso), permítanme que hoy me pregunte cómo es posible que un hecho así me cabree tanto, máxime cuando no soy lo que se dice un fanático del balompié. ¿Por la imposibilidad práctica de ser del "equipo de Franco" y al tiempo votante del PSOE? No; tengo grandes amigos culés adscritos a esa derecha civilizada que ya triunfaba en Europa antes de que a Aznar le creciera el bigote, y a priori están tan cuerdos como yo. ¿Porque esto se hereda, y fue mi padre, obrero en su juventud, el que me transmitió su cortocircuitado merenguismo? Nah, digan lo que digan esto no es como la religión, aunque es verdad que, al igual que ésta, el fútbol ha destruido a miles de familias.

Pues igual va a ser por esto: el ex presidente pretende cambiar los estatutos del club para pasarse por el forro los 10 años de antigüedad exigibles a todos los candidatos, y para ello tiene últimamente a su yerno cena va, cena viene, con Florentino y con los directores de los principales medios deportivos. Créanme: a Alejandro Agag no se le puede juzgar por su cara; vale que le llamen "el abrepuertas", pero un tío capaz de sacarse esta foto siendo quien es, y que todos sonrían en ella, es algo más que eso:


Yo creo que es un Lord Sith, que tu mente nublar podría.

Según José Ramón de la Morena, “Cuando le explicaron que no podía presentarse porque no cumple con esos diez años continuos de socio en el club, Aznar contestó que a él le había hecho socio su padre cuando era niño, y hace cuatro años volvieron a darle de alta, pero para los efectos reglamentarios, el ex presidente sólo cumple cuatro años como socio del club con lo cual no puede presentarse a las próximas elecciones a la presidencia del Real Madrid. Aznar, frunció el ceño e hizo un gesto con la cabeza, malhumorado. Estos estatutos están mal, dijo”.

Pues nada, hombre, a cambiar. A cambiar los estatutos del Madrid para que este hombre se presente donde quiera; a cambiar la iluminación de los restaurantes a los que acude Rachida Dati, que luego todo son rumores, y a cambiar el código de la circulación, que a Aznar el vino, y el acento mejicano, le estimulan sobremanera antes de ponerse al volante.

Para ser justos, creo que este caballero español sufre el mismo extraño mal de lengua suelta que azota a todos los antiguos presidentes del gobierno una vez que abandonan el cargo. Ahora bien, en lo tocante al fútbol, de hacerse realidad tan espantosa hipótesis más me vale ir cogiendo número en el pabellón de esquizofrénicos del Asilo de Arkham, y con más razón en un territorio como Canarias, donde la gente es del Barça sólo para ir contra el Madrid, en consonancia con la mala fe excluyente y rastrera de los nacionalismos españoles. Comiéndome las uñas estoy.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Demotivators

Despair INC constituye un curioso oasis dentro del mundo de la creatividad empresarial por ser pionero en asumir la psicología inversa como fuente de recursos personales. Convencidos de que la gente busca erróneamente "soluciones simples a problemas complejos", como los que plantea el mundo de hoy, estos señores rechazan los productos y campañas tradicionales, destinados a estimular la motivación de los potenciales clientes, "por su capacidad para crear expectativas poco realistas", dicen, haciéndoles pensar en su lugar con sus famosos Demotivators, un nuevo tipo de cartelería publicitaria que nace con el objetivo, dicen también, de conocer primero cómo y desde cuántos ángulos es posible desilusionarse ante una oferta, para encarar mejor después las decepciones que suelen seguir a ese sentimiento: Ejemplo:



Como era de esperar, los frikis de internet no han tardado en apropiarse de la idea para dar rienda suelta al humor más negro que pueda pulular hoy por la red, y del que hoy os traigo un amplio surtido para fastidiaros la jornada dominical. ¿Fastidiaros he dicho? El que no se ría con esto, que vaya al médico ya:.




























...Y la última, con la que he terminado de partirme el culo:

viernes, 14 de noviembre de 2008

Consejos de sabio


Después de la orgía de ayer, lo que procede es desintoxicarnos un rato con una buena dosis de equililbrio, por ejemplo respondiendo a algunas de las grandes preguntas que inquietan al hombre desde siempre. Sí, claro que existen esas respuestas, que están ahí. Lo que hace falta, como para casi todo, es saber dónde acudir. Por eso, para quien no lo conozca, y cumpliendo de nuevo con lo prometido, Producciones Paul Diogenes os acerca hoy al mundo mágico de José Antonio Marina, uno de los pensadores fundamentales de nuestro tiempo, y cuyos libros Las arquitecturas del deseo, y sobre todo La inteligencia fracasada, considero sin duda textos de referencia que deberían readaptarse para ser explicados en la escuela, amén de lecturas obligadas para quienes gustan de ahondar en ese laberinto, tan en pañales todavía, de la condición humana.

Marina ha comprendido que la explotación del potencial individual empieza por aprovechar adecuadamente el tiempo, quizá el tesoro que más alegremente despilfarramos. De ahí que el hombre haya reclamado su derecho a pensar ganándose la vida en un instituto de Secundaria, y rechazando ofertas de un puñado de administraciones y universidades españolas. Os remito a un antiguo e interesante encuentro digital con sus lectores, del que os adelanto sólo algunos canapés. A pensar todos, que hoy toca:

¿Es la ética la filosofía del futuro?

-Si. La nueva idea de inteligencia tiene como culminación la ética y no la ciencia.

¿Qué opina del actual sistema educativo NO universitario?

-La enseñanza primaria está con problemas derivados de la falta de socialización básica de muchos de sus alumnos. La enseñanza secundaria está en crisis en todo nuestro mundo cultural. La LOGSE ha insistido en el cambio de curriculos pero no ha cuidado al profesor, que es el protagonista de la actividad educativa. El alumno es el beneficiario.

¿Cómo cree que acabará el fenómeno ETA?

-Acabará por presión social democrática. Considero necesario la aparición de un nuevo nacionalismo, que abandone la mitología, la sacralización, la belicosidad, la autoafirmación a base de enfrentamiento, que está en la entraña de todos los nacionalismos que hemos heredado. En resumen, creo que necesitamos un nacionalismo inteligente. El buen nacionalismo expulsará la mal nacionalismo.

Fuente: El Mundo